jueves, 3 de diciembre de 2015

El Consumidor Aspiracional y la Publicidad Engañosa Actual

Observemos en esta imagen el contraste del glamour y las "pintorescas" calles de Lima en la Av. Grau, un viernes 13 de noviembre del presente año. Prueba fehaciente del marketing y el consumidor aspiracional, al quien actualmente se le vende mucho más que un producto o servicio, sino la experiencia y/o hasta la idea de lucir como la modelo de dicho panel.

Así por ejemplo: Coca Cola no vende más una bebida destacando en sus anuncios los atributos del producto como en su publicidad de antaño, sino la idea de felicidad. Hoy Coca Cola ya no vende más gaseosa, ofrece "felicidad", sin contar con todas las adversidades científicamente comprobadas que traen consigo el consumo de esta bebida. Sin embargo, la gente la sigue consumiendo, una manera más de ver la posición y el poder del marketing sobre la sociedad actual.



Al vender una marca de zapatos, ya no se vende el calzado en sí, puesto que tenemos muchas marcas para elegir; hoy se vende la idea de confort o hasta de status si se trata de una marca reconocida dirigida a un sector A; como por ejemplo ¿Por qué Lucky Strikes y no Hamilton? ¿Acaso ambos no son cigarrillos? Lucky ya no vende solo cigarrillos, ahora vende "status" bajo su marca. Así de simple.





Es así como funciona el marketing actual, en el cual la publicidad engañosa pasaría a la historia;  ¿Porqué? Para los autores O'Guinn, Allen y Semenik, la publicidad engañosa es aquella cuyas características de un anuncio son distintas a las afirmaciones del desempeño de la marca. También se entiende por engañosa la publicidad que silencia datos fundamentales de los bienes, actividades o servicios, siempre que dicha omisión induzca a error a los destinarios.




La publicidad engañosa, entonces, se vería extinguida por el simple hecho de que los anuncios ya no hablan más del producto. Más que objetivos, hoy son "subjetivos". Hoy se venden prototipos, ideas, emociones, "realidades"; y será de acuerdo al consumidor y a sus ideas mismas de quienes dependerá el consumo final de una marca, producto y/o servicio.
La publicidad ya no es literal, clara y objetiva. Pasamos de un mensaje literal a un mensaje puramente subjetivo como cuando los mensajes están cargados de historias y emociones o a lo que hoy llamamos "marketing emocional". Sería como la evolución en la comedia que pasa de un humor negro o el gag a uno mucho más intelectual como el empleo del sarcasmo y la ironía. Si lo que se vende hoy son experiencias. Actualmente, ¿De qué manera se le podría categorizar a una publicidad como engañosa?




Quizá este panel nos pueda dar la respuesta o acercarnos a ella. 
De acuerdo al sector socio-económico al cual se dirige la marca, por el precio del producto podemos considerar que el panel estaría bien ubicado, sin embargo, podemos afirmar que la mayoría de mujeres en dicho sector geográfico de Lima en el cual se colocó dicho panel, no lucen ni se aproximan a la apariencia de esta modelo, independientemente de las clasificaciones del consumidor de Arellano y temas de racismo como los de Jorge Bruce. Tenemos claro que la publicidad outdoor acoge no solamente al sector donde se ubica sino al "tránsito" en general; sin embargo, sabemos que en la publicidad outdoor también se utiliza la segmentación, sino pregúntese usted porque no encontramos un panel de Vivanda en algún cono de Lima, no tendría mucho sentido porque no hay ninguno cerca ¿Verdad?




En el nuevo marketing de experiencias, se podría entonces considerar también como publicidad engañosa el solo hecho de jugar con las aspiraciones de los distintos sectores, al venderles una imagen la cual ni siquiera se asemeja al prototipo del público objetivo al cual va dirigido el mensaje. Vender falsas necesidades, crear falsas necesidades y cubrirlas de una manera tan falsa como la creación de la misma necesidad, podría considerarse como poco ético desde esta perspectiva.

Si lo que actualmente se vende son solo ideas, experiencias, emociones y ya no el producto en si mismo, en este caso no más que una agradable fragancia.¿Podría ser este panel considerado como publicidad engañosa? ¿En qué momento lo que se anuncia traspasa los límites de lo que realmente solo puede ofrecer un producto o servicio? 

Como dicen los iracundos "El mundo está cambiando y cambiará más". https://www.youtube.com/watch?v=lBhTUv3pzcQ
El consumidor cambia, el marketing cambia, los mensajes cambian, la publicidad cambia y es por ello que sus formas poco éticas también han de cambiar. El código de ética en la publicidad ha de evolucionar conjuntamente con la sociedad.



Sólo conocemos de publicidad engañosa sin conocer realmente sus límites tangibles y sobretodo los "intangibles". Nos veríamos obligados a ampliar el concepto de lo que hoy llamamos publicidad engañosa la cual simplemente se trata de atribuir características no propias de un producto o servicio y ocultar información. También se vería involucrada la subliminal y todas aquellas adversidades por las cuales a pasado la publicidad a través de su evolución.

Por más aspiracional que sea el consumidor en general; si lo que hoy se vende son experiencias e ideales; no podemos andar por ahí ofreciendo belleza y glamour con  un anuncio en el cual no se refleje en sí mismo al público al cual se dirige, en el cual de acuerdo a los prototipos que ellos mismos establecen y siguen globalmente, estarían lejos de alcanzar con un simple perfume. Y usted ¿Qué opina? Déjenos sus comentarios.

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